La campaña ha sido realizada en colaboración con el artista Balu, que ha creado dos carteles exclusivos para la marca utilizando papel reciclado de antiguos.
Ogilvy ha recurrido a la animación para contar la historia de una familia que puede ser la de cualquiera. El propósito de la marca sigue siendo, como desde 2020, «preservar la magia de la Navidad a través de conexiones genuinas».